{"id":2427,"date":"2024-04-05T12:26:51","date_gmt":"2024-04-05T12:26:51","guid":{"rendered":"http:\/\/bridgetoargentina.com\/between-two-worlds-child-migrants\/"},"modified":"2024-04-11T03:25:06","modified_gmt":"2024-04-11T03:25:06","slug":"between-two-worlds-child-migrants","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bridgetoargentina.com\/es\/between-two-worlds-child-migrants\/","title":{"rendered":"Entre dos mundos: Infancias migrantes"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>de Stefan\u00eda Cardonetti<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando exploramos los distintos senderos que nos ofrece el Museo de la Inmigraci\u00f3n de Buenos Aires, a menudo imaginamos el viaje, el arribo y la inserci\u00f3n de personas adultas que por distintas motivaciones y circunstancias optaron por instalarse en Argentina. Sin embargo, entre la multitud de adultos que llegaron en las distintas oleadas de inmigraci\u00f3n, viajaron cientos de miles de ni\u00f1os cuyos derroteros conocemos en menor medida. A pesar de ello, entre la extensa colecci\u00f3n de fotograf\u00edas que exhibe el museo para ilustrar la diversidad de experiencias que acompa\u00f1an a la inmigraci\u00f3n, es posible hallar im\u00e1genes de ni\u00f1os y ni\u00f1as que representan sus propias formas de integrarse a la sociedad local.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group has-global-padding is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/bridgetoargentina.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Imagen1ninos-1024x576.png\" alt=\"Childrens playing\" class=\"wp-image-2419\" srcset=\"https:\/\/bridgetoargentina.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Imagen1ninos-1024x576.png 1024w, https:\/\/bridgetoargentina.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Imagen1ninos-300x169.png 300w, https:\/\/bridgetoargentina.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Imagen1ninos-768x432.png 768w, https:\/\/bridgetoargentina.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Imagen1ninos.png 1082w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-primary-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-15bb18dba9c54b17af29d26058e209fa\">Ni\u00f1os jugando<br><strong>Fuente:<\/strong> Fotograf\u00eda de la autora Stefan\u00eda Cardonetti<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Esta fotograf\u00eda captura a un grupo de ni\u00f1os jugando, posiblemente una de las formas m\u00e1s destacadas de integraci\u00f3n para ellos, ya que el juego podr\u00eda haber sido lenguaje com\u00fan que les permit\u00eda empezar a entenderse entre ni\u00f1os de diversas nacionalidades. Si nos ubicamos en el entorno urbano e imaginamos el escenario del <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=xjzGV1DF03U\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">conventillo<\/a>, la forma de vivienda m\u00e1s generalizada entre los sectores populares, el patio de la vecindad o la calle se convirtieron en los espacios de sociabilidad privilegiados para los m\u00e1s peque\u00f1os. Aquellos conventillos se divid\u00edan en peque\u00f1as habitaciones donde el espacio era sumamente reducido como para que hubiera lugar para el esparcimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, al igual que los adultos, los ni\u00f1os tambi\u00e9n pod\u00edan sufrir el desarraigo y anhelar el regreso a la patria de origen. Incluso cuando ya eran adultos y posiblemente se hubieran integrado plenamente a la sociedad argentina, esos ni\u00f1os nunca pudieron dejar de vivir entre dos mundos. En la mayor\u00eda de los casos estos peque\u00f1os migrantes eran criados en espacios culturalmente muy distintos entre s\u00ed. Por un lado, dentro del mundo intimo los padres alentaban el respeto por las tradiciones culturales del pa\u00eds de origen- el idioma, la comida, la religi\u00f3n- y cuando era posible los enviaban a escuelas particulares biling\u00fces creadas por las propias colectividades de inmigrantes y avaladas por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, la escuela p\u00fablica argentina, tuvo desde sus inicios, como una de sus funciones, transmitir un sentido de la identidad nacional, por lo que no es dif\u00edcil imaginar que los ni\u00f1os inmigrantes se hayan sentido conflictuados en medio de esta compleja socializaci\u00f3n. Sin embargo, adem\u00e1s de esa funci\u00f3n, es probable que la escuela tambi\u00e9n les ense\u00f1ara c\u00f3mo vivir en Argentina y a integrarse a trav\u00e9s de la experiencia diaria en las aulas.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar del desarraigo, los estudiosos de los procesos migratorios que se enfocaron en la infancia mostraron que muchos ni\u00f1os pudieron experimentar infancias felices a pesar de la vida compleja que impone un proyecto migratorio. A trav\u00e9s de entrevistas con adultos que fueron ni\u00f1os migrantes, algunos manifestaron que la dieta argentina fue seductora para los peque\u00f1os, por ejemplo, un ni\u00f1o se sinti\u00f3 maravillado al probar la pizza argentina y los dulces tambi\u00e9n persuadieron a los peque\u00f1os de que tal vez establecerse en el nuevo pa\u00eds no era una mala idea.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, a pesar de que los ni\u00f1os no pudieron incidir en la decisi\u00f3n de emigrar, la movilidad fue un <a href=\"https:\/\/www.educ.ar\/recursos\/86619\/migraciones\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">proyecto familiar<\/a> que en muchos casos los incluy\u00f3. Al igual que sus padres, las infancias tambi\u00e9n experimentaron las penurias econ\u00f3micas que los llev\u00f3 a emigrar como familia y muchos otros padecieron las consecuencias traum\u00e1ticas de las posguerras y trajeron consigo recuerdos amargos de violencia y miseria. Ellos tambi\u00e9n extra\u00f1aron sabores, aromas y personas de la familia que quedaron en el pa\u00eds de origen, pero m\u00e1s all\u00e1 de esos sentimientos, hoy sabemos que los ni\u00f1os migrantes se integraron, se asentaron en la Argentina y aprendieron como sus padres a vivir entre dos mundos, entre el pa\u00eds que dejaron y el que los adopt\u00f3; y con una fuerte presencia del pasado moldeado por la nostalgia.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-default\"\/>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>Lecturas sobre el tema<\/strong><\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Bjerg, M. (2012) <em>El viaje de los ni\u00f1os. Inmigraci\u00f3n, infancia y memoria en la Argentina de la segunda posguerra.<\/em> Editorial Edhasa.<\/p>\n\n\n\n<p>Freindenraij C. (2020) <em>La ni\u00f1ez desviada. La tutela estatal de ni\u00f1os pobres, hu\u00e9rfanos y delincuentes.<\/em> Buenos Aires 1890-1919. Editorial Biblos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre la multitud de adultos que llegaron a la Argentina, viajaron cientos de miles de ni\u00f1os cuyos derroteros conocemos en menor medida. 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